¡Cinco actividades deportivas de interior!

sports-1736240_1920.jpg

Las actividades a las que el tiempo meteorológico no afecta son los deportes de interior.

Se pueden practicar de forma individual,  o en equipo; con música, accesorios, etc.

Os damos algunos ejemplos, para que el frío no sea una excusa.

  1. Actividades musicales, como zumba. Se practica normalmente en una sala polivalente con más deportistas, coordinados por un monitor que marca los pasos.
  2. De equipo, como balonmano. Este deporte se practica en grupo, dirigido por un árbrito.  S requieren instalaciones y una pista adecuada.
  3. Individuales o por parejas, como el  bádminton. Necesita también una pequeña instalación (red y líneas),  una raqueta y una pelota.
  4. De carácter más lúdico, como el billar. Simplemente, se necesita un oponente para jugar.
  5. Rugiendo motores, están los kart. Un deporte de conducción, en el que te juegas el físico si te sales.

Jorge

 

Un usuario de ASAPME realiza una exposición de pintura

logotipoUn artista, un “figura”, todo creatividad… así es como podría definir a Oskar, un usuario de ASAPME que acaba de exponer trabajos de pintura creativa.

Durante todo el mes de febrero, se puede disfrutar de la exposición de pintura de uno de nuestros compañeros, OSKAR. Esta exposición tiene lugar en Peluquería • g • g / Galería de Arte “Gris”, situada en la Plaza Poeta Miguel Hernández, 5, de Zaragoza (junto a la calle María Moliner).

En ella encontraréis unas láminas  sorprendentes, de temática libre. El estilo de OSKAR es original, creativo, naíf y, sobre todo,  con la idea de hacer reír, incitar a la felicidad y la diversión.

El autor pretende reflejar las emociones más intensas y profundas de su interior, expresándolas desde su extroversión y buen humor que emana por cada poro a todos los que nos acercamos a conocerle.

Anteriormente, ha expuesto en la Galería Arte San José (pintura), además de diseñar ropa y complementos de moda.

Durante la visita, podréis adquirir las láminas expuestas por un precio de 2€. Todas son únicas, originales y están firmadas por el autor.

Mercedes

Recordando los campamentos de verano

tent-1439061_1920

Hace mucho tiempo, cuando era un niño de 11 años, mi padre me apuntó, junto a mis hermanos, a unos campamentos  que organizaba Acción Católica al terminar el curso en el colegio.

El primer año de campamentos fuimos al valle de Rioseta, una zona dependiente del Río Aragón, a  pocos  kilómetros  de Canfranc (Huesca).

Antes de ir, teníamos  que vacunarnos contra varias enfermedades.

En los campamentos era importante seguir las normas. Podíamos llevar en la mochila  dos mantas, ropa interior, ropa deportiva para poder  mudarnos, bañador, alimentos como embutidos, leche condensada, etc.

Nos alojábamos en tiendas de campaña en las que cabíamos seis personas. Había un jefe por cada tienda, que era un adolescente de entre  16 y 18 años.

Todos los días nos bañábamos en el río. Por la noche hacía  mucho frío y teníamos  que dormir  con las dos mantas.

El día comenzaba despertándonos  a las siete  de la mañana, y nos hacían hacer  unos ejercicios de gimnasia. Desayunábamos, hacíamos  excursiones, comíamos  sobre  las 14 horas… Luego, teníamos  que estar  en la tienda  descansando; después, merendábamos, y más, tarde, cenábamos. Tras la cena, hacíamos fuego con la leña que habíamos cortado durante el día.

Nos hacían ordenar  la tienda de campaña, y el jefe de campamento premiaba a la tienda más limpia con el banderín  de la organización, que lo tenía puesto durante todo el día.

Yo terminé el campamento a los 15 días, pero mis hermanos, algo más mayores, se quedaron 15 días más.

La experiencia fue tan enriquecedora para la familia, que volvimos a ir de campamentos dos veces más, a distintos destinos.

Fernando Pérez